"La lucha es la ley de la vida de La Causa R" Alfredo Maneiro. 1982
Home/Editorial/Editorial: LA GUERRA BACTERIOLÓGICA: Fase CHIKUNGUNYA

Editorial: LA GUERRA BACTERIOLÓGICA: Fase CHIKUNGUNYA

En ese mundo complejo que se define como izquierda, que va de un camboyano burgués con brillantes estudios en París, como Pol Pot, comandando un genocidio contra su propio pueblo, a un vikingo civilizado como Olof Palme, en esa izquierda pues, se tiene un claro dominio de la teoría de las conspiraciones.

Desde exquisitos “conspirólogos”, como los de la Red Voltaire, hasta balurdos principiantes, como Pedro Carreño, le han dicho al pueblo venezolano miles de veces que todo lo malo es vaina del Imperio. Chávez fue, en vida, Sumo Pontífice en la materia al llegar a decretar “Urbi et Orbi” que el planeta Marte lucía como un cuero seco porque hasta allí había llegado el capitalismo a arrasar con  todo.

Tanto ha calado en la gente la posibilidad de que los males que nos aquejan sean producto de algún “plan” de “alguien” que vamos a ver cómo aplica la teoría re-contra-conspirativa en la práctica:

Sea gobierno y:

  1. Deje de recoger la basura.
  2. Si se le acumula la basura y hiede, métale candela.
  3. Si alguien fuera de su control quiere recoger la basura no le dé dólares ni repuestos para los camiones.
  4. No haga recolección ni tratamiento de aguas servidas, déjelas correr en libertad.
  5. No invierta en descontaminación de fuentes, pozos y caudales.
  6. No le dé tratamiento a las aguas de los embalses.
  7. No potabilice el agua de consumo.
  8. No fumigue calles, barrios, caseríos y avenidas.
  9. No permita dólares para la importación de productos insecticidas, plaquitas anti-zancudos, cremas y líquidos repelentes de mosquitos o las odiosas espirales.
  10. Si aparece una epidemia llámela Chikungunya, réstele importancia, regañe a los enfermos por no saber cuidarse, a los médicos, enfermeras y personal obrero por andar alarmando, a los medios de comunicación por amarillismo y a la oposición porque le toca.

De esta forma, como Gobierno, habrá obtenido varios logros de una sentada: ahorrarse un dineral para los bolibolsillos, sembrar el desconcierto general, tener a cientos de miles de venezolanos luchando por sobrevivir, sin fuerza para protestar y, lo principal, seguir ganando un tiempo más en el poder.

Ah! Y tener a todo el país hablando, comentando y hasta editorializando sobre la CHIKUNGUNYA.