"La lucha es la ley de la vida de La Causa R" Alfredo Maneiro. 1982
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“VENEZUELA QUIERE CAMBIO URGENTE Y DEMOCRACIA PLENA”

DECLARACIÓN DE BARQUISIMETO

1.- La Causa Es La Democracia:

La Causa R nació como referencia política en medio de la crisis del sistema democrático venezolano evidenciada ya en la década de los ochenta. Decepcionado del comunismo imperialista y autoritario, Alfredo Maneiro funda un movimiento con una idea tan simple como radical: “La profundización de la democracia”. No es casualidad entonces que luego de haber logrado éxitos rotundos en el movimiento sindical, La Causa R haya sido protagonista en sus orígenes del proceso democratizador mas contundente de nuestra historia reciente como lo fue la descentralización y la elección directa de gobernadores y alcaldes. Fueron muchos los referentes locales consolidados, siendo el más emblemático Andres Velasquez, quien luego de salir electo Gobernador de Bolivar y de liderar una gestión transformadora y de alto impacto social, se convirtió en candidato presidencial obteniendo una votación tan contundente que significó el fin de la hegemonía bipartidista de la época. Lamentablemente el militarismo se coló en la historia con dos intentonas golpistas que moldearon la figura de un caudillo como Hugo Chávez quien luego asumió el poder para instalar un régimen arbitrario y personalista que acabó con la incipiente democracia llevando al país a la crisis actual.

La Causa R ha ejercido oposición política tanto en la última mitad de la etapa democrática como en toda la vigencia de la era militarista, procurando siempre una sociedad equitativa con equilibrio social y prosperidad laboral. Sus banderas han sido la democracia, la capitalización popular de la renta petrolera, las libertades civiles, la descentralización, la igualdad de oportunidades, la universalidad del derecho a la seguridad social, la trasparencia administrativa, el trabajo decente y la pluralidad política. Es un movimiento sin ataduras dogmáticas pero con profundos valores republicanos con los cuales asume el reto de proponer soluciones a los problemas reales de la población. Actualmente asume el compromiso de llevar adelante una gestión municipal en la cuarta ciudad del país, Barquisimeto, de la mano de Alfredo Ramos, contando además con diputados nacionales y regionales, así como concejales en todo el país. Y ahora en el marco de una elección parlamentaria histórica, bajo el lema de “La Causa es La Democracia”, le propone al país lo siguiente:

2.- Adelanto de elecciones presidenciales y relegitimación de los poderes públicos: 

En La Causa R consideramos urgente el cambio político en el país en momentos en el que se evidencia una crisis institucional, un colapso económico y un drama social sin precedentes en nuestra historia. Por tal razón se hace impostergable la tarea de fortalecer nuestra moneda, incrementar la producción nacional, reconciliar al país y reinstitucionalizar el poder público. Para tal fin creemos que el camino más eficaz y adecuado sería el adelanto de las elecciones presidenciales para el 2016 y la nueva designación de todos los representantes de los poderes judicial, electoral y ciudadano, mediante la convocatoria de un referéndum consultivo promovido por la mayoría de la nueva Asamblea Nacional  a ser electa el 6 de diciembre de 2015.

Quienes tienen que hacer cola todos los días para comer, están a merced del hampa desbordada, ven diluirse su sueldo y prestaciones por culpa de la inflación más alta del mundo y son víctima de abusos de poder permanentemente, no pueden esperar al 2019 para cambiar su realidad desesperante. Es por eso que se requiere promover mecanismos de cambios constitucionales mediante el ejercicio de la soberanía popular  como lo es el referéndum consultivo, el cual puede ser convocado por una mayoría simple de la Asamblea Nacional según lo establece el artículo 71 constitucional. Es por esto que estando ahora a las puertas de una elección parlamentaria en la que según todos los pronósticos el pueblo votará por un cambio, los partidos políticos que hacemos vida en la MUD y representamos dicho cambio no podemos defraudar ese mandato y estaríamos obligados a agotar todos los mecanismos constitucionales consagrados desde el seno parlamentario, entre los cuales se encuentra la convocatoria a referéndum consultivo vinculante como el que estamos proponiendo en este contexto histórico que vivimos.

El 25 de abril de 1999, a petición del recién electo presidente de la República Hugo Chávez,  se realizó un referéndum consultivo vinculante para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, a pesar de que tal mecanismo no estaba establecido en ninguna parte del ordenamiento jurídico vigente para entonces. La redacción de la pregunta inicial se hizo en los siguientes términos: “¿Convoca usted una Asamblea Nacional Constituyente con el propósito de transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que permita el funcionamiento de una Democracia Social y Participativa?”. La validez de la consulta fue justificada política y jurídicamente en la interpretación de que el pueblo soberano encarnaba el poder constituyente originario y estaba por encima de todo lo constituido, incluyendo la constitución misma. Así nació lo que luego fue bautizado por sus promotores como la “Quinta República”. A partir de ese momento quedó derogada la Carta Magna mientras se redactaba una nueva que fue sometida también a referéndum consultivo, para finalmente convocar a elecciones generales relegitimatoria de todos los poderes públicos.

En esa nueva Constitución, vigente todavía, se establece lo siguiente:

 “Artículo 5. La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos.

Artículo 71. Las materias de especial trascendencia nacional podrán ser sometidas a referendo consultivo por iniciativa del Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; por acuerdo de la Asamblea Nacional, aprobado por el voto de la mayoría de sus integrantes; o a solicitud de un número no menor del diez por ciento de los electores y electoras inscritos en el registro civil y electoral.”

En virtud de lo anterior, esta organización política le plantea al país como salida a la grave crisis existente que se ha hecho insostenible e inaguantable para su población, la convocatoria de un nuevo referéndum consultivo vinculante, esta vez para decidir sobre el adelanto de las elecciones presidenciales a realizarse en un lapso de 6 meses posterior a la fecha de la consulta y en caso de que cuente con la aprobación mayoritaria del pueblo soberano. Igualmente proponemos se decida sobre la relegitimación del resto de los poderes públicos a través de nuevas designaciones constitucionales emanadas del nuevo parlamento. Tal mecanismo es a todas luces democrático, constitucional y pacífico, además de ser acorde con los orígenes del propio régimen actual. Lo que fue originado por la voluntad soberana expresada en referéndum consultivo, bien puede terminar de la misma forma. En definitiva, la última palabra la tendría el pueblo. ¿O de eso no se trata la democracia participativa?.

El deber del liderazgo político es canalizar las expectativas y demandas de la población en procura de su bienestar. Reto que ratificamos hoy en esta organización política, invitando al resto de nuestros aliados y a la sociedad toda a construir una hoja de ruta eficaz y democrática para el cambio necesario e impostergable acorde con el sentir mayoritario de la población.

Barquisimeto a los diez días del mes de octubre de Dos Mil Quince.